Fotografía de yoga

Si usted es instructor de yoga, sabemos que una forma de mercadear su negocio es compartiendo fotos de usted mismo redes sociales haciendo diferentes posturas. Pero hacerlo solo no es sencillo, poner la cámara o el celular a disparar dentro de 10 segundos, correr e ir a colocarse en la pose no siempre funciona.

En la actualidad todo negocio exitoso necesita fotografía de calidad para exponer sus servicios y ganar clientela. En el caso de los instructores de yoga, no sólo necesitan buenas fotografías, sino también de alguien sepa de la correcta alineación en cada asana para darle guía en caso de ser necesario.

Contáctenos y con mucho gusto le ayudamos a mostrar ese “shri” interno en cada foto.

¡Namaste!

 

Consulte nuestros paquetes de fotografía de contenido para redes sociales: http://valerialivergood.com/paquetes/

Día de campo + fotografía de familias

Los costarricenses tenemos lazos de familia muy fuertes. Es una parte importante de nuestra cultura el hacer tiempo para convivir con nuestros seres queridos. Además de ello, vivimos en un país hermoso con un clima sumamente favorable. Por ello se me ha ocurrido promocionar un paquete de fotografía para familias que a la vez sea un paseo. ¿Y por qué no? Aprovechemos las bendiciones de nuestra tierra en compañía de nuestras personas favoritas, al tiempo que capturamos bellos recuerdos.

Este paquete incluye transporte para 8 personas con Cooltour*, un mínimo de 50 fotografías digitales, un video de diapositivas  y recomendaciones de lugares y actividades para realizar durante el día. Incluye traslado entre la zona del oeste de San José y San Ramón de Alajuela.

Para ver más detalles sobre este paquete y otros dale click al siguiente link: http://valerialivergood.com/paquetes/

¡Nos vemos pronto!

*Para conocer más acerca de Cooltour visita: www.cooltour.cr

 

Clases de yoga y otras actividades

Nada me apasiona tanto como los temas relacionados con la salud holística. Extraoficialmente y desde muy pequeña, siempre he sido una yerbatera, ansiosa por recomendar este remedio natural o aquel otro. En tiempos más recientes, he sido fiel creyente de los beneficios de una mente positiva y su impacto en el bienestar de las personas.

Hace unos años descubrí el poder del yoga y la meditación diaria, y hoy soy testimonio de lo bien que le han hecho, tanto a mi cuerpo físico, como al estado de mi mente y mis emociones. He sido testigo de cómo han sanado y florecido personas enfermas y de cómo se han levantado otras después de un accidente gracias a la práctica del yoga. Es un ejercicio verdaderamente integral, sumamente beneficioso para cualquier ser humano, indiferentemente de su género, credo o condición física.

En setiembre de 2018 concluí mi certificación de instructora de yoga (YTT 200 horas) en Krama Yoga y Arte Corporal. Actualmente doy clases personalizadas, y en coordinación con personas que buscan un estilo de vida más sostenible, organizo eventos como caminatas y clases de yoga en espacios de naturaleza. Mi intención es poder compartir este conocimiento y llevar los beneficios de la práctica a cuanta gente me sea posible.

Namasté

Acerca de mí

Mi nombre es Valeria Livergood, entusiasta de la vida, la naturaleza, el arte, el color y la luz. Me dedico a la fotografía y al diseño sostenible (entre otras cosas), en el hermoso país de Costa Rica. Soy feliz en la medida que pueda dejar fluir mi creatividad, traduciéndola en algo tangible.

Me encanta atrapar momentos y paisajes en una imagen. Mi reto es capturar en un retrato algo más que lo externo: los sentimientos y la personalidad de la gente. Con ello congelo memorias y detengo el tiempo escurridizo. Camino y voy por la vida mirando todo como si estuviera en plena sesión, analizando la luz, el encuadre… Mis ojos ya ven el mundo de otra manera, minuciosa y en detalle.

En 2018 obtuve me certifiqué como instructora de yoga en Krama Costa Rica. Me apasiona enseñar esta disciplina a todo tipo de personas que se benefician física, mental y espiritualmente de la práctica, especialmente aquellos quienes apenas inician el camino. Verlos avanzar y fortalecerse me brinda mucha gratificación. Para mí, el yoga es estilo de vida, refugio y medicina. Una herramienta efectiva para alcanzar el bienestar. Mi deseo es que todas las personas puedan conocer esta práctica y que este sea accesible.

Mi amor por la naturaleza me ha motivado a practicar y meditar en espacios abiertos, playas y montañas. Gracias a esto surgió la idea de ofrecer tours de yoga, caminatas y otras prácticas holísticas en contacto con la Madre Tierra.

Un poco más acerca de mí

Sesiones de fotografía con niños

(Contenido lévemente sarcástico pero lleno de cariño para todos mis actuales y futuros clientes).

Existen dos tipos de fotografía cuando hablamos de sesiones familiares. El primero se trata del retrato clásico, en donde todos los sujetos están posando y mirando a la cámara. Es la opcion más común, ligada a nuestra reacción natural como adultos al ver una camara frente a nosotros. Posar, mirar y sonreír.

El otro tipo de retrato, más en tendencia actualmente, es la fotografía espontánea. Esta busca capturar el momento al natural, tal cuál se da. Esta opción acepta ampliamente que las personas interactúen entre sí durante la sesión, y es mucho más fácil de lograr resultados positivos con los infantes, ya que les da un poco más de libertad.

En lo personal me gusta hacer ambos tipos de retrato durante una sesión. Es importante que los padres de familia estén consientes de cómo están posando ellos mismos para una foto. Si por ejemplo se encuentran mirando al niño, así es cómo van a quedar en la imagen. Lo mismo si están hablándole al pequeño o haciendole muecas para que se ría. No existe ningún tipo de magia cósmica capaz de lograr la fotogenia perfecta si el adulto, por su parte, no es está en cierto grado pendiente de su propia imagen.

Mi consejo para los padres de familia es: si desean lograr el retrato clásico, miren a la cámara y sorían EN TODO MOMENTO. A su hijo (a) lo veo yo, y utilizaré los trucos que ya he venido aprendiendo para obtener su atención. En una sesión de 1 hora soy capaz de hacer montones de fotografías, en el momento que el niño o la niña sonría y mire a la cámara, yo estaré pendiente de capturar dicha escena. Si usted es un padre o madre de familia que se inclina por el retrato clásico y lo va a exigir, asegúrese de estar listo (a) para posar cuando su pequeño decida por una fracción de segundo mirar y regalarme una muy custodiada sonrisa.

Si usted por el otro lado gusta de las imagenes espontáneas, no crea tampoco que la magia cósmica del universo torna una mirada de “portate bien” en una mirada de amor y ternura. Tener niños puede ser cansado, y a cómo los hay muy buenos y dóciles, los hay también inquietos y difíciles de persuadir. La ventaja es que a mí me agradan todos y por eso sigo haciendo sesiones familiares. Los niños son niños y no podemos pretender que se comporten como un adulto. Estos en su mayoría no acatan órdenes al pie de la letra, ni posan como uno espera, ni siguen el plan de la sesión. ¡Y eso no está mal! Por tanto déjeme a mí el trabajo de fotografiar y dedíquese usted a posar como ya sabe que le beneficia y a dar miradas que reflejen felicidad.

Lo importante de un recuerdo fotográfico, es encontrar en él los verdaderos sentimientos que tenía en ese momento la familia. Una sesión no puede ni debe ser algo rígido que aburra y condicione el comportamiento de los niños, déjelos jugar y pasar un buen rato. Lo lúdico es clave. No crea los cuentos que aseguran que photoshop hace milagros, dicho programa por sí solo no hace nada. Deje ir la tensión y dele un chance a lo espontáneo, y verá como sus hijos empiezan a disfrutar de las sesiones familiares.

Un poco más acerca de mí

Soy creativa de corazón. Piloteo una nave de un solo pedal con una aguja veloz que liga los sueños con la realidad.

Mi formación en diseño me motiva a estar pendiente de la vanguardia no sólo en el campo de la moda sino de las artes en general. Soy sensible al “zeitgeist” o espíritu de la época y busco reflejar esto en mi trabajo día con día.

Actualmente elaboro accesorios ecológicos y props para yoga hechos en su mayoría con materiales naturales.

 

Para conocer un poco más sobre mi trayectoria y trabajo sigue los links a continuación:

http://www.la506.com/tendencias/articulo.php?id=310

Pasarela Valeria Livergood – Metáfora Fashion Show 2010 U Creativa

http://www.sorryzorrito.com/2010/07/especial-de-moda-de-la-universidad-creativa/

http://la506.com/tendencias/articulo.php?id=84

 

Sobre los costos (fotografía)

Yo diría que la materia prima de todo fotógrafo es la luz. ¡Qué cosa tan bella! Y aunque es todo un reto, evito hacer uso de la luz artificial aprovechando al máximo las horas de sol del día. En segundo lugar, me gusta utilizar la luz del fuego, de los postes eléctricos, de los edificios, tal cuál está. Nunca fallan estas fuentes en dar efectos hermosos. Por último, tengo siempre una reserva de pilas recargables, para darle vida a mi flash durante eventos nocturnos, o bien, para “pintar con luz”. ¡Buen tema para otro blog!

Qué maravilla es poder crear imágenes a partir de la luz y algo de ingenio, algo de imaginación.  Pero justamente entonces, es cuando recordamos el mucho valor que esta sociedad le ha hado a algo tan intangible como el tiempo.  Y con toda razón. Como decía el maestro Dalí: “El tiempo es una de las pocas cosas importantes que nos quedan.” Las horas que cobra un fotógrafo generalmente corresponden a las que se está en el evento o las que se tarda en sesión. Pero este tiempo es solo la punta del témpano del tiempo trabajado. A esto debe sumársele el tiempo de edición y retoque. “Que no me las retoque, así le quedan bonitas”, me han dicho en busca de un descuento. El retoque es la firma personal de cada fotógrafo, es la magia del artista que vive dentro impregnándose en cada fotografía. Si bien no abuso de los programas de edición, hago un uso racional de ellos. Mas no piensen que el PhotoShop, entre otros programas, son algo nuevo de unos años para acá. La manipulación de la imagen se da desde que existe la fotografía como tal. Por eso es que todos nuestros ancestros tenían un cutis de porcelana en esos viejos retablos que algunos afortunados aún conservan.

Continuando con los costos, a estas horas de sesión, edición y retoque, debemos sumarle las horas de preparación de los archivos para la impresión y todos los viajes que hasta este punto hemos realizado. Es mucho tiempo. Tiempo que varias veces hemos tenido que regalar para darnos a conocer.

Además de todo esto, nuestro equipo se devalúa año con año. Este equipo no durará toda la vida y por tanto es necesario renovarlo o repararlo. Cada cierto tiempo vamos comprando lentes nuevos (si se puede), que con un solo lente nuestra imaginación se verá restringida por el alcance del mismo. Pero no es solamente cámara, lentes, filtros y flash, también necesitamos computadora, rápida y con buen monitor, en la medida de lo posible, con imagen “fiel a la realidad”. Hay que llevarlo a donde un técnico para que le ajuste los colores con un aparato especial cada 6 meses, de otro modo estaremos retocando basados en otros tonos, lo cual a la hora de imprimir, puede ser desastroso.

Y claro, todo este equipo debe ser asegurado. Son los objetos que nos permiten trabajar y ganarnos la vida. Año a año pagamos la misma cuota, pero esta ya no cubre el valor del equipo nuevo. De igual forma, cuidamos nuestros gadgets como si fueran de cristal, porque efectivamente, eso es lo que hay bajo el plástico y el metal.

Por eso me duele cuando alguien arruga la cara una vez que le digo cuánto cobro por mis servicios. Es cultural supongo, pero no está bien. A cada quien debe remunerársele su trabajo de manera justa.  Tampoco está bien pensar que porque se tiene una cámara “profesional” cualquiera puede ser fotógrafo. “No es el arco y la flecha, es el indio.” Y como decía uno de mis profesores, una cosa es tomar fotos y otra muy diferente es hacerlas. Cualquiera toma fotos. Pero para hacerlas hay que estudiar, aprender, practicar, cometer errores.

Por último y no menos importante, hay que ponerle mucho cariño a lo que hacemos. ¡Muchísimo! Un poquito del corazón se queda en cada foto, solo así, el resultado final valdrá verdaderamente la pena.

Gracias a la vida

Con la mente en sintonía de todos aquellos quienes me han enseñado algo, le doy gracias a la vida por darme tanto, por este cuarto de siglo que se me ha hecho largo.
Me ha dado una buena familia, tan variada y particular. Me ha dado algunas amistades, pocas en realidad, pero de las que perduran en el tiempo. Amigas de esas para reír hasta que duela y hablar hasta que el reloj se canse. Me ha dado aquel compañero de vida quien mejor que nadie sabe quién soy y celebra conmigo todo cuanto le doy, y él a su vez me da tanto como la vida.

Me ha enseñado en las aulas aquello para llegar emocionada a cada clase, cansada de trabajar hasta tarde, pero feliz. Por suerte me topé con la inspiración y supe lo bello que es crear con las manos. Entendí cómo lo aprendido no queda en los papeles, sino fielmente reflejado en las creaciones y en el corazón. Me ha dado así la profesión más linda que pudo haber existido para mí, haciendo de la luz mi materia prima y mi magia.

Me ha enseñado que el amor a una misma y a los demás es todo lo que realmente vale de verdad. Que Dios es amor y es más de lo que se decía, mucho más. Camino de felicidad, camino de luz y camino de vida. Que tanto de lo que se dice en este mundo es nada más y nada menos que mentira. Que la libertad es un derecho robado al disimulo y que constantemente te venden lobo por liebre. Porque casi nada es lo que parece.

Me sorprende en las mañanas pensando en cómo ha pasado el tiempo y en lo diferentes que son las cosas. Me encuentra la nostalgia extrañando los VHS y las cartas y la vida que era lenta porque todo eso era más simple y daba tiempo para leer todos aquellos libros. Porque en este sistema la tecnología avanza engañosamente y nos da cámaras digitales que aún no superan las de película, computadoras tan rápidas que nos hacen lentos a nosotros y celulares inteligentes que matan las conversaciones. Porque las únicas fotos que existen no están ya en negativos y en álbumes gruesos y pesados, sino en ese que se menciona todos los días y cada vez va cobrando más caro el tiempo perdido en sus falsos encantos.

Fue interesante haber nacido en los ochenta, aunque un poco tarde, para apreciar el humor y la música y la vibra de aquella época. Haber crecido en los noventa y en esta Tierra del Café, para hablarle al viento mientas patinaba y andaba en bici a velocidades peligrosas, para jugar con mi hermana y con mis primas en el barro hasta quedar sucias de pies a cabeza y para subir a todos los árboles porque eso era importantísimo, porque si no lo hacía las cosas no tenían sentido.

Me ha dejado ver una Tarde de Domingo en la Isla de La Grande Jatte, unos cuantos Van Goghs y unos cuantos Monets. Me ha dejado ver unas cuantas noches estrelladas pero de las de verdad y unos amaneceres y muchos más atardeceres.

Me ha dejado ver cascadas desde las pequeñas hasta las más grandes de todas, montañas nevadas, páramos en silencio, mares azules, playas perfectas, bosques encantados, caminos interminables, ciudades congeladas y horizontes de arco iris. Y todo eso es poco, comparado con esa enorme lista de cosas pequeñas que valen aún más todavía, como es el hecho de despertar cada mañana.

Me ha dado memoria y un sin fin de recuerdos archivados, vivos como si fuera ayer pero a la vez lejanos como si hubiese vivido más de lo que cuentan los años.

Le doy gracias a la vida y a mi papá y a mi mamá por ser como son, por darme lo que me dieron y por mezclar con estilo dos culturas en una sola casa.

Espero con ansias poder cumplir todos esos sueños que revolotean locamente por mi mente. Mientras tanto, disfruto del día a día. Siempre romántica y nostálgica, ¡pero feliz de estar viva!